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México cierra sus fronteras a la migración centroamericana.

Las acciones de López Obrador frente a los acuerdos con Trump.

El ejército se ha movilizado a la frontera sur y norte de México luego de una negociación entre este país y Washington, donde por un lado se negociaban aranceles a México y por otro la postura de este país frente a la migración centroamericana.

Frente al riesgo de aranceles que habrían empezado en el 5% pero supuestamente podían haber llegado al 25%, México se había comprometido a tomar “fuertes medidas” para “resolver la emergencia humanitaria y los problemas de seguridad”. De esa manera se amplía la aplicación aplicación de los Protocolos de Protección de Migrantes (PPM) que permiten que algunos de los demandantes de asilo que cruzan a EE.UU. por esa frontera sean devueltos al país del sur mientras se examinan sus solicitudes, un proceso que la Casa Blanca se había comprometido a acelerar, y el blindaje de las fronteras sur y norte frente al flujo de inmigrantes centroamericanos.

Estas medidas corresponden a un plan inicial de acciones en el que México busca el apoyo, al menos por escrito, al Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica impulsado por López Obrador, junto con los gobiernos de El Salvador, Guatemala y Honduras, y que también apoya por ejemplo España. “Estados Unidos y México trabajarán con sus socios regionales e internacionales para construir una Centroamérica más próspera y segura, y responder a las causas de fondo de la migración, de forma que los ciudadanos de la región puedan construir una vida mejor junto con sus familias en sus países”, mencionó López Obrador.